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Breve
historia de Villafranca del Bierzo
Siglos
de pizarra atestiguan los castros en donde habitarían los primeros
pobladores de la zona, como el de Redoniña, el alto hacia el
NO. sobre el río Valcarce.
Antiguas leyendas hablan de orígenes en los vaqueiros de alzada,
cuando vinieron a encontrar en este valle, tan bueno para quedarse,
la vaca huida de sus brañas asturianas. Pero Villafranca tiene
nombre «libre de franquicias», alma franca, cuerpo hecho
de caminos.
Caminos que trae el río Burbia, por donde llegaban a la villa
los somozanos, camposos, burbiegos y ancareses; caminos que venían
del Valcarce; caminos que iban al valle del Selmo y subían por
Aguiar hasta Galicia; pero sobre todo, el gran camino de las estrellas,
que hizo a Villafranca importante y conocida: Camino de Santiago. Aquí
se establecieron, en el último tercio del siglo XI, los monjes
de CIuny y fundaron un templo a Santa María en el lugar donde
ahora está la Colegiata
del m1smo nombre.
Villafranca fue un hito fundamental en el camino; fin de la novena etapa,
Rabanal-Villafranca, larga, dura y peligrosa, y comienzo de la décima
(Villafranca-Triacastela), aún más difícil que
la anterior por lo que habría que reponer fuerzas, salud, o quedarse
y ganar aquí el jubileo si el seguir fuera imposible; por eso
hubo en Villafranca varios hospitales de peregrinos con los nombres
de: San Lázaro, San Juan, San Roque y Santiago.. En cincuenta
años de camino, Villafranca se convirtió en una población
numerosa de labradores y artesanos alabada generalmente por los viajeros
y peregrinos.
En tiempos de Alfonso VII Villafranca llegó a formar un Señorío
al frente del cual está su hermana Dña. Sancha. A partir
de entonces la Villa estuvo en manos reales o fue
donación de reyes y recibió fueros con Alfonso IX. Villafranca
se confirma como capital importante a finales del siglo XIV, cuando
Enrique III se la confisca al conde de Benavente para dársela
a D. Pedro Enríquez, Conde de Trastamara y Señor de Lemos.
El Conde de Trastamara quiso ser enterrado en el monasterio de San Francisco
de Villafranca, en donde descansarían también los restos
de Dña. Beatriz de Castro, su hija, a quien pasarían los
bienes patrimoniales a la muerte de su hermano Fadrique.
Beatriz de Castrose casó con D. Pedro Alvarez Osorio, y con esta
unión se gesta uno de los estados feudales más importantes
de la península Ibérica con capitalidad en Villafranca;
D. Pedro, Conde de Lemos como consorte de Dña. Beatriz, se convirtió
en
uno de los nobles mas poderosos del reino. Rodrigo Alvarez Osorio, heredero
legítimo de D. Pedro, vio disputada la herencia
por su hermanastra María, casada con el segundo hijo del Conde
de Benavente, Luis Pimentel. Fue una larga guerra feudal a la que pusieron
fin los Reyes Católicos dando a D. Rodrigo las tierras gallegas
y a Dña. Juana las de León. En agradecimiento por venderles
Ponferrada, y como Juana se había quedado sin título,
los Reyes Católicos la nombraron Marquesa de Villafranca en el
año 1486.
Los primeros Marqueses murieron jóvenes, y su hija María
se casó con el segundó hijo del Duque de Alba, D. Pedro
de Toledo. En 1532, D. Pedro fue nombrado Virrey de Nápoles.
Posiblemente, el Marqués de Villafranca más brillante
fue D. García, Virrey de Cataluña y Capitán General
de la Mar; personificó la recuperación del prestigio de
la marina española en el Mediterráneo. A su muerte, en
1578, había aumentado mucho el patrimonio del Marquesado con
las posesiones italianas.Los Marqueses de Villafranca consiguieron la
Grandeza del Reino con D. Antonio María Alvarez de Toledo y Pérez
de Guzmán el Bueno, décimo titular, en 1765. La actual
poseedora del título es Dña. Luisa Isabel Alvarez de Toledo
y Maura, también: Duquesa de Medina-Sidonia.
Villafranca desempeñó un importante papel en la Guerra
de la Independencia por su posición estratégica galaico-leonesa.
Aquí se estableció el Cuartel General del ejército
de Galicia y el centro de operaciones para la liberación de Astorga.
Villafranca fue arrebatada por primera vez a los franceses en 1809;
esta victoria tuvo gran resonancia y sus protagonistas, con el Marqués
de la Romana al frente, recibieron una Cruz conmemorativa de la Toma.
No compensaron, sin embargo, los éxitos ni cualquier otra consideración,
el desastre que significó para Villafranca el saqueo feroz e
inhumano a que fue sometida por nuestros aliados ingleses en su retirada,
para disgusto de nuestros enemigos franceses a los que apenas dejaron
nada de valor que llevarse a la nación vecina. Por Decreto de
las Cortes del 27 de Enero de 1822, se creó la Provincia de Villafranca
del Bierzo. Comprendia los partidos de Ponferrada, Toreno, Bembibre,
Barco de Valdeorras y Villafranca. La provincia tuvo una vida muy efímera:
oficialmente, hasta la reforma administrativa del principio de la regencia
de María Cristina, y de hecho bastante menos Villafranca volvió
a ser cabecera del Partido Judicial de la Provincia de León hasta
ser agregado a Ponferrada definitivamente en la última reforma
judicial de finales de 1980. Villafranca del Bierzo es conjunto histórico-artístico
por declaración de 1969. El desarrollo e importacion de la Villa
es debida en gran parte al Camino de Santiago.
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