
Este
municipio, situado en la confluencia de los ríos Valcarce y Burbia,
es la localidad jacobea por excelencia. En la alta edad media se conoce
la localidad con el nombre de Burbia para pasar a denominarse Villafranca
del Bierzo a partir del Siglo XII. Esta "Villa de francos"
- llegados seguramente con el fin de realizar la peregrinación
a Santiago aunque finalmente se asentarán aquí- recibirá
sus fueros en 1192 de manos del Rey Alfonso IX. Realenga en sus orígenes
pasará en la baja edad media por manos de diferentes señores,
tanto eclesiásticos como laicos.
Hoy los atractivos turísticos se concentran en sus múltiples
monumentos y sus famosos vinos y confituras. Además en todo tiempo
han sabido acoger a los peregrinos en los otrora muchos hospitales con
que contó la Villa. Se sabe de la existencia del Hospital de
Sán Lázaro, que como es habitual estaría destinado
a enfermos infecto-contagiosos. Del hospital o lazareto existe documentación
desde el siglo XII y se le sigue citando aun en el siglo XVI, aunque
hoy ha desaparecido y nada de el se conserva.
Distinta suerte ha corrido el Hospital de Santiago, del que aún
se mantiene el edificio. Fundado en época medieval conto con
una gran botica desde el siglo XV y llegó a estar atendido durante
el XVI por una cofradía y tuvo iglesia propia. Por una bula Papal
se anexionó la Ermita de San Esteban de Robledo. El hospital
será totalmente renovado durante el siglo XVIII y mantendrá
su uso y función a lo largo del XIX. Incluso hoy es considerado
por los historiadores como el mejor de cuantos hubo en la comarca entre
Lugo y Astorga.
Por su parte, el Hospital de San Roque dejó de existir en el
siglo XVII, cuando los terrenos donde se localizaba fueron ocupados
para construir el convento de franciscanos reformados de La Anunciada.
El Hospital de San Juan se conoce su existencia desde el siglo XVII.
También existe abundante documentación sobre el de Sancti
Spíritus que nos revela su vida activa entre los siglos XIII
al XV. Otros documentos nos hablan del hospital de la Villa, al menos
existente bajo esta denominación durante el siglo XIII y sin
ninguna advocación en particular. En el siglo VXI éste
pasa a denominarse Hospital de los Pobres.